Los juguetes no tienen sexo

 

En la publicidad navideña siguen teniendo mucha presencia los juguetes que perpetúan estereotipos de genero, como si el tiempo se hubiera detenido hace unas cuantas décadas y la sociedad no hubiera evolucionado. La tendencia a proporcionar juguetes sexistas define unos estereotipos en las niñas y niños que contribuyen a perpetuar un desarrollo no igualitario en la sociedad. A ellas se les regalan muñecas, caracterizando el rol de madre y ama de casa; y a ellos juguetes bélicos o mecánicos, marcando el supuesto carácter fuerte, defensor y con capacidades para la técnica. Algunos juguetes son una prolongación del mundo real que van a tender a imitar, desarrollando conductas y roles según lo esperado para cada género.

La cadena de supermercados francesa llamada Systeme U ha lanzado este fantástico anuncio en donde queda claro lo mucho que son afectados los niños por las convenciones sociales.

 

Los expertos de la Unidad de Igualdad de Género de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) nos animan a escoger bien, “los juguetes son herramientas y experiencias lúdicas básicas en el desarrollo cognitivo de los niños que mejoran sus capacidades”, aseguraron los expertos Concha Royo y Sergi Fàbregues. En este sentido, concluyen: “Si limitamos las niñas y los niños a un tipo de juego, limitamos también su desarrollo”.

Los arquetipos que transmiten los juguetes sexistas, alerta Sergi Fàbregues, contribuyen a “reproducir la división sexual del trabajo, mantener la visión patriarcal de la vinculación de ciertas habilidades tipificadas como femeninas con determinados trabajos y viceversa“. Así los niños “interiorizan valores que están asociados con atributos como el poder o la autoridad vinculados a figuras mejor ubicadas socialmente o dentro del mercado laboral”.

En este estupendo artículo de ABC, Fàbregues  propone un decálogo de medidas para hacer una compra consciente alejada de estereotipos de género:

  1. -Hablar de los estereotipos vigentes con los hijos.
  2. -Evitar visiones sexistas, por ejemplo no hablar de «trabajos de hombres» y «trabajos de mujeres».
  3. -Dar ejemplo de casos de ruptura: exponerles casos de mujeres científicas o de hombres que cuiden del hogar.
  4. -Utilizar lenguaje inclusivo.
  5. -Comprar juguetes de carácter «neutro», bicicletas, cuentos, juegos de ciencia o de mesa.
  6. -Evitar la sobreexposición a la publicidad televisiva o de catálogos de juguetes, que suelen incorporar fuertes estereotipos de género.
  7. -Hacer un ejercicio de «deconstrucción» de los estereotipos, pensando en nuevos usos no sexistas de los juguetes que ya se tienen.
  8. -Leer toda la familia la carta a los reyes, reflexionar con los más pequeños sobre sus preferencias a la hora de escoger juguetes.
  9. -Adecuar los juguetes a la edad de las criaturas.
  10. -Potenciar la cooperación y el trabajo en equipo de los juegos.

Como ves, antes de ir a comprar juguetes conviene reflexionar un poco, hay que tratar de evitar los juguetes que transmiten valores sexistas y por supuesto, no regalar animales.

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