Nadie se ha muerto de aburrimiento

“Afortunado es el hombre que tiene tiempo para esperar.” Calderón de la Barca.

El aburrimiento puede ser positivo, bien gestionado permite incentivar la capacidad creativa  para alcanzar un desarrollo más completo.

 

El otro día escuche la expresión ‘nadie se ha muerto de aburrimiento’, parece evidente, todos nos hemos aburrido muchas veces y aquí estamos, vivitos y coleando, pero si lo piensas un poco es cierto que lo llevamos muy mal. Estamos acostumbrados a hacer mil cosas, trabajo, desplazamientos, labores del hogar… Quedan pocos huecos para el tiempo libre, parece que nos incomode estar quietos. Una imagen muy típica de cualquier ciudad se da en el transporte público, los viajeros están muy cerca unos de otros pero sin interaccionar, cada uno con su móvil, hay que mantener la mente ocupada y además evitamos cruzar la mirada con quien tenemos enfrente, siempre podemos mirar el facebook (en realidad somos muy sociables), jugar al Candy Crush o buscar aquellos zapatos que nos queríamos comprar, así matamos el tiempo, frase lapidaria donde las haya. Lo que está claro que somos gente ocupada, gente interesante, que no sé diga que perdemos el tiempo. Si no estamos haciendo algo con fines prácticos ya estamos malgastando el tiempo, ese bien tan preciado del que siempre nos quejamos por su supuesta escasez, el muy usado últimamente ‘no me llega la vida’. Resulta que los días siempre han tenido veinticuatro horas y que se sepa nunca la gente ha estado tan agobiada, igual el problema es que no paramos (cierto es que hay quien se lo toma con más calma, hay quien trata de no caer en esta trampa), sumado a que en muchos casos tenemos jornadas laborales leoninas, de esto si que nos podemos quejar con razón.

 

La Tiranía Tiempo. En muchas ocasiones somo esclavos del reloj.

La tiranía del tiempo / SONIA PULIDO. Extraído de El País

Esto, como todo lo que nos afecta se lo transferimos a los niños, que sin comerlo ni beberlo tienen el día repleto de actividad, todas ellas muy interesantes, se acostumbran tan bien que cuando se acaban sus actividades y apagan el televisor o la tablet sueltan el temido: ‘me aburro‘ y comienzan los malos rollos. Lo normal es que los padres presurosos busquen algo que entretenga a la criatura para salir airosos del paso.

En este interesante artículo publicado en El Mundo nos hablan de un “estudio de la Universidad de Educación y Aprendizaje Permanente de East Anglia (Reino Unido) que indica que el aburrimiento no es algo malo sino, por el contrario, incentiva la capacidad creativa de los más pequeños para alcanzar un desarrollo más completo.” y es que hay quien dice que el aburrimiento es la antesala de la creatividad, “los niños necesitan tiempo para no hacer nada” ,”las expectativas culturales de que los menores deban estar siempre activos podrían obstaculizar su imaginación“. En nuestro afán de que no tengan problemas de adaptación y se integren con soltura entorno, les llevamos a la guardería cuando aun no han cumplido el año y les organizamos tardes con varias actividades extraescolares, no les dejamos la oportunidad de entretenerse solos.

El aburrimiento forma parte de todos las edades, incluida la infancia lógicamente, es una sensación muy normal en los menores que incluso puede ser beneficiosa. Los niños a los que se les permite enfrentarse a estos momentos sin interferencias tienden a desarrollar sus propios mecanismos para sobrellevar el tedio, generan sus propias ideas e incluso pueden llegar a disfrutar de ellos, hay que perder el miedo a que el niño se aburra.

Hay que aprender a aburrirse para poder disfrutar de los momentos de tranquilidad, no es necesario rellenarlos de entretenimientos vacíos, se podría decir que el aburrimiento incentiva el ingenio. Ahora con las vacaciones escolares podemos observar estas situaciones y plantearnos si estamos actuando con cierta lógica.

 

Todos los entrecomillados extraídos de este interesante artículo.

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